Getting Up: El sueño de los graffiteros llevado a la PlayStation 2
Pintando chapas, peleas por pisar y el icónico Jotamayúscula, ¡loco!
Hoy os vengo a hablar de Marc Eckō’s Getting Up: Contents Under Pressure, el único juego de la historia que cuenta con el graffiti como elemento principal de su historia. A excepción del Jet Set Radio de la Dreamcast. Eso sí, NO habrá spoilers.
El 14 de febrero de 2006 fue puesto a la venta el videojuego “Marc Ecko’s Getting Up: Contents Under Pressure”. El mismo fue desarrollado por la compañía Atari, con sede central en Nueva York. Originalmente fue lanzado para PlayStation 2, XBOX 360 y PC. El juego, a día de hoy, vuelve a estar disponible en Steam desde diciembre de 2013, gracias a la compra de derechos de Devolver Digital tras la bancarrota de Atari.
Esta pieza de acción nos presenta la historia de Trane, un graffitero que busca convertirse en una estrella callejera en una ciudad ficticia llamada New Radius, la simulación de Nueva York. La falsa gran manzana vive tiempos de dictadura, donde la libertad de expresión ha sido prohibida y las calles han sido plagadas por incontables policías, bajo el nombre de C.C.K. y una brigada anti-graffiti, que ya ha traspasado la barrera del videojuego a la realidad en ciudades como Madrid o Sevilla.
Las calles de New Radius son vigiladas al milímetro con cámaras de seguridad, en una referencia clara al libro y película “1984” de George Orwell, donde el sistema lo observa todo desde sus “ojos”. La historia está fuertemente marcada con un mensaje político de lucha contra el sistema, la libertad de expresión y los abusos policiales.
Los elementos clásicos a los que tiene que hacer frente comúnmente un escritor de graffiti en la vida real están presentes, además de la ya mencionada presión policial y persecución en un juego del gato y el ratón. Hay también peleas callejeras por pisarle las piezas a miembros de otra banda, rivalidad, desarrollo del talento con una amplia gama de stickers, tags y piezas cada vez de mayor nivel y mayor variedad de colores…
Las dos vías más importantes que se desarrollan en el juego son las de pintar y pelear. En cuanto a la primera tendrás que hacer frente a misiones principales y secundarias, pintando en puntos señalados. Aunque eso no te quita de que tú puedas hacer tags, fijar stickers, carteles o plantillazos prácticamente en cualquier superficie que quieras.
Para las peleas también evolucionarán tus movimientos con el desarrollo del juego, y aparecerán rivales más duros que los soldados rasos de las bandas y la policía. La brigada anti-graffiti cada vez se parapetará más y será más difícil noquearles. Un detalle muy agradecido es que podrás utilizar mobiliario como armas: recogiendo palos, tapas de alcantarilla e incluso utilizando el spray con un mechero como un lanzallamas.
A lo largo del juego se van mezclando las misiones de hacer frente a miembros de VANR, la banda Vandals of New Radius, con otras de acceder a lugares claves donde estampar las pompas: desde muros, a trenes y cocheras. No hablaré mucho de la historia del videojuego en este vídeo, ya que os recomiendo que la juguéis sin spoilers. Si no contáis con una consola, PC o incluso si no queréis gastar dinero, os aseguro que merece la pena utilizar los gameplays que hay en YouTube para seguirla a modo de serie.
En un plano más técnico sí podemos hablar de que es muy completo, se tocan todos los palos del graffiti. Puedes pegar pegatinas, hacer takeos con rotulador, firmas con spray, pompas, piezas completas, murales, plantillazos, pintar a rodillo, carteles pegados con cola… Puedes elegir entre diferentes piezas a la hora de pintarlas, y elegir si hacerlas más pequeñas o más grandes para recibir más puntos. Incluso si pintas demasiado sobre una misma zona, se producirán chorreos que manchen la pieza y que te restarán puntuación.
Dos puntos muy guapos a destacar es la existencia de un Black Book, que para quien no esté muy asociado al mundo del graffiti, es un cuaderno que portan algunos escritores con bocetos suyos, o con firmas y pegatas de sus ídolos. Incluso con información de valor: horarios para hacer saltos a trenes cuando los tienen aparcados fuera de cocheras, mapas de las líneas... Trane tiene uno a lo largo de toda la historia, y es que en el juego aparecen figuras reales legendarias como Shane, Cope2, Obey, Seen… Que se encargarán de darnos consejos muy valiosos.
Otro punto a destacar es la banda sonora. Sin duda alguna marcó el videojuego para siempre, es lo que lo vuelve un 10 de 10. Entre las canciones que nos acompañan mientras damos vida a Trane encontramos temas de Mobb Deep, Notorious B.I.G., Erik B & Rakim, Nina Simone, Jane’s Addiction, Talib Kweli… Fue hosteada por RJD2, productor de Ohio que posee un sello discográfico RJ’s Electrical Connections, y que forma parte de grupos como Soul Position, MHz Legacy y Icebird.
Y el resto os lo guardo para vosotros. Pero vamos a empezar a desgranar un poco los secretos del videojuego que tenéis que saber sí o sí.
En primer lugar, el origen de todo está en Marc Ecko, el creador del juego y fundador de la marca de ropa ECKO UNLIMITED y creador del gigante de las noticias Complex Magazine. La historia nace como un proyecto con raperos llamado “Project Rhapsody”. Iba a ser algo mucho más musical, acrobático… Trane se iba a mover haciendo mortales y usando el spray para impulsarse y para frenar una caída desde alto… Cuando el equipo presentó su idea-proyecto, Marc solo pudo decir: no lo estáis pillando. El de New Jersey quería hacer algo por y para el género. Tiene que verse la pureza del graffiti, la semilla y el conocimiento callejero.
“Getting Up” hace referencia precisamente a un lema muy presenten en el hip hop yankee, en relación a levantarse cada día con el único propósito de pintar. Y ser así mejor cada día gracias a la dedicación.
Marc se decidió entonces a llevar a los programadores en un viaje en helicóptero para ver la ciudad de Nueva York desde arriba. Hizo lo mismo introduciéndoles en los túneles del metro, para que estos pudieran descubrir y asimilar la presión de ser descubiertos, el olor a metal y la fría humedad, la adrenalina de que un monstruo de varias toneladas pase al lado de ti a 40 kilómetros por hora. Así comprenderían cómo se mueven los grafiteros por el sub-suelo y en los túneles de tren.
Otro buen secreto es que la voz original de Trane la sirve el rapero Talib Kweli, del emblemático grupo Black Star. A lo largo del juego descubrimos otras voces como la del conflictivo Diddy, acusado por abusos sexuales, RZA de Wu-Tang Clan o los actores Charlie Murphy y Adam West. En España, el difunto Jota Mayúscula, del colectivo CPV fue el encargado de ponerle voz a Trane.
La acogida por parte del público fue espectacular, tanto por parte de escritores como de jugadores que desconocían la materia. Pero no todo fueron buenas noticias. En Australia, el canal ABC News fue el encargado de informar que se le había denegado la clasificación de edad al videojuego. Después de habérsele otorgado una para mayores de 15 años. La Junta Federal de Revisión de Clasificaciones concluyó que el juego promueve el graffiti ilegal e instruye sobre actos vandálicos, derivando esto en la prohibición de su venta.
Su creador Marc Ecko confesó estar decepcionado por la medida, y más cuando otros como el Need For Speed: Most Wanted, que promovía las carreras ilegales de coches, sí habían llegado al mercado australiano.
Los fanáticos del Getting Up llevamos muchos años esperando una ansiada secuela, que nunca ha llegado. El 14 de febrero de 2013, justo el día en el que el juego cumplía 7 años, la cuenta oficial de Ecko en Twitter anunciaba que se estaba trabajando en una segunda entrega, sin embargo, nunca llegó una noticia a posteriori, ni mucho menos el juego.
En septiembre de 2022, Marc Ecko usó su perfil oficial de Instagram para anunciar que habría una película basada en el videojuego, y que la segunda parte del mismo no había sido cancelada, solo pospuesta por logística de sus trabajos. Con el tiempo ha llegado a aparecer una web gettingup.com en la que existe un tráiler oficial a la película titulada “Getting Up, Leyenda de New Radius” y una carta de apoyo al proyecto que puede ser firmada por los usuarios.








